En los últimos días ha resurgido la polémica sobre las revistas depredadoras. Un youtuber español escribió un artículo completamente falso y sin sentido —en el que él mismo indicaba explícitamente que era falso— y lo envió a una revista académica. Puedes ver el video completo aquí 👉 https://www.youtube.com/watch?v=xq3XXWpRuck
Este caso ha generado debate en redes sociales porque pone en evidencia lo fácil que puede ser “colar” un artículo en ciertas publicaciones que se presentan como científicas, pero que en realidad no revisan ni validan el contenido. Su único interés es cobrar por publicar. También deja al descubierto lo que podría ser un ecosistema que se retroalimenta: una serpiente que se muerde la cola. En resumen, empresas que avalan conocimiento y al mismo tiempo venden productos basados en ese aval. Ya sabemos cómo funciona eso.
Pero este no es un tema nuevo. Desde hace años, investigadores y docentes han venido advirtiendo sobre el crecimiento de estas revistas depredadoras, que operan sin ética editorial ni revisión por pares real, y que a menudo engañan a autores jóvenes o con poca experiencia. Yo conocí este tema gracias a Alana, una de las mejores profesoras de metodología que tuve durante mi paso por TRU.
Si quieres saber más sobre cómo identificarlas, aquí te dejo dos listas útiles:
🔍 Lista en español: https://www.predatoryjournals.org/news/lista-de-revistas-depredadoras-2025
🔍 Lista en inglés (versión actualizada de Beall’s List): https://beallslist.net/
Estas prácticas no solo dañan la credibilidad de quienes publican en estas revistas, sino que también ponen en riesgo la calidad del conocimiento científico. Por eso, es fundamental estar informados, verificar siempre la legitimidad de las revistas y comprometernos con la transparencia y el rigor académico.
No, publicar no es fácil… ni creo que siempre sea necesario. Pero si vamos a hacerlo, intentemos hacerlo sin correr estos riesgos.
Aquí te dejo información sobre cómo publicar, siguiendo las normas y evitando los riesgos vinculados a las revistas depredadoras.