Búsqueda de Información en Internet, para investigadores
Si eres investigador o investigadora, en el siglo XXI, este curso es para ti
Este curso autogestionado está diseñado para investigadores que utilizan internet como herramienta principal para buscar información en el ámbito de sus investigaciones. El curso consta de 7 lecciones y un cuestionario autogestionado que evalúa los contenidos aprendidos.

La búsqueda de información en Internet se ha convertido en una práctica fundamental en la vida cotidiana, impulsada por una variedad de motivaciones. Uno de los propósitos más comunes es la investigación académica, donde estudiantes, académicos e investigadores buscan acceder a documentos, artículos y libros que respalden sus estudios. Además, la resolución de problemas cotidianos también motiva búsquedas en línea, ya que las personas buscan soluciones prácticas, consejos y tutoriales para superar desafíos específicos.
Si quieres una versión breve o tips sobre cómo utilizar Google para encontrar información puedes ir a nuestro blog al artículo Si Vas A Utilizar Google Para Buscar Información, Hazlo Correctamente o puedes consultar nuestro artículo sobre Buscadores Académicos. Estos no son cursos, son posteos, por lo que la información es limitada. Este curso te amplía la información y te permite evaluarte al final de la misma.
Comencemos por el primer concepto y sigamos con el resto en las lecciones del curso.
¿Qué es la información?
La información es el conjunto de datos procesados y organizados de manera que adquieren significado y utilidad para quien los recibe. Estos datos, inicialmente crudos y sin estructura, al ser sistematizados y contextualizados, se transforman en información que puede ser comprendida e interpretada. Por ejemplo, en una empresa, las cifras de ventas diarias (datos) se recopilan, se organizan en gráficos y reportes (información) para entender el rendimiento comercial. Entonces no todo lo que vemos en internet es información, y por supuesto, no todo es importante para las investigaciones académicas.
El conocimiento, por otro lado, es más profundo y complejo que la información. Se refiere a la capacidad de comprender, interpretar y aplicar la información en contextos específicos. El conocimiento se forma cuando la información es internalizada y conectada con experiencias previas, intuiciones y comprensión más amplia del mundo. Por ejemplo, un gerente de ventas puede usar la información sobre las cifras de ventas para desarrollar estrategias basadas en su conocimiento del mercado, la competencia y las tendencias económicas.
Aunque la información y el conocimiento están estrechamente relacionados, son conceptos distintos. La información es el insumo esencial del conocimiento; sin embargo, el conocimiento implica un procesamiento adicional que incluye la reflexión, el análisis crítico y la aplicación práctica. Mientras que la información puede ser transmitida y almacenada en medios físicos y digitales, el conocimiento reside en las mentes de las personas y se manifiesta a través de habilidades, decisiones y acciones efectivas.
La información es fundamental en la investigación porque proporciona el marco teórico necesario para contextualizar y guiar el estudio. A través de la revisión de la literatura existente, los investigadores pueden identificar estudios previos, teorías relevantes y vacíos en el conocimiento que necesitan ser abordados. Esto asegura que la investigación esté bien fundamentada y alineada con el cuerpo de conocimiento actual, evitando la duplicación de esfuerzos y promoviendo la originalidad.
Además, la información es crucial para el desarrollo de hipótesis. Para formular preguntas de investigación específicas y comprobables, los investigadores dependen de información precisa y detallada. Los datos y estudios anteriores ayudan a plantear hipótesis claras, orientando la investigación hacia objetivos concretos y alcanzables.
La elección de métodos y técnicas de investigación también está guiada por la información. Al revisar estudios anteriores, los investigadores pueden identificar las metodologías más adecuadas para su propio trabajo, adaptando técnicas que han demostrado ser efectivas. Esto incluye decisiones sobre el diseño experimental, las técnicas de recolección de datos y el análisis estadístico, asegurando que el enfoque metodológico sea riguroso y apropiado.
La recolección de datos, uno de los pasos más críticos en el proceso de investigación, depende de la obtención de información relevante, precisa y completa. Los datos recopilados forman la base del análisis posterior, y su calidad determina la validez de las conclusiones que se pueden extraer. Sin datos fiables, cualquier análisis carecería de fundamento.
La interpretación de resultados es otro aspecto donde la información juega un papel crucial. Los datos, una vez analizados, deben ser contextualizados y comprendidos en el marco de la información existente. Esto permite a los investigadores dar sentido a sus hallazgos, compararlos con estudios previos y extraer conclusiones que aporten al conocimiento general del campo.
La validación y el contraste de hallazgos también dependen de la información. Los investigadores utilizan información previa para validar sus resultados, asegurando que sean consistentes con el conocimiento existente o, en su caso, identificando áreas donde se necesiten nuevas teorías o enfoques. Este proceso es esencial para confirmar la fiabilidad y la validez de los resultados obtenidos.
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A continuación encontrarás las lecciones del curso. Al finalizar encontrarás un cuestionario para que evalúes tu conocimiento sobre el tema.
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